El intendente sostuvo que el municipio cerró 2025 con un déficit de $197 millones, pero afirmó que durante el primer cuatrimestre de 2026 se logró equilibrar las cuentas y generar superávit operativo. También defendió el pago del bono y los aumentos salariales al personal municipal.
La discusión por la memoria y balance volvió a instalarse en el escenario político de La Punta. En ese contexto, el intendente Luciano Ayala defendió la administración financiera del municipio, explicó el origen del déficit registrado al cierre del ejercicio 2025 y afirmó que la situación económica cambió durante 2026, permitiendo recuperar el equilibrio fiscal y sostener inversiones, aumentos salariales y obras públicas.
Balance municipal de La Punta: del déficit al equilibrio financiero
El jefe comunal reconoció que el municipio finalizó el ejercicio fiscal 2025 con un déficit de 197 millones de pesos, aunque sostuvo que ese resultado respondió al contexto económico y financiero que atravesó la administración durante ese año.
Según explicó, muchas de las obligaciones asumidas durante diciembre fueron canceladas con recursos del presupuesto correspondiente a enero, una práctica administrativa que, afirmó, forma parte del funcionamiento habitual de la gestión pública.
Ayala diferenció además la situación económica de la financiera y sostuvo que ambas variables deben analizarse por separado al momento de evaluar las cuentas municipales.
«Había que seguir respondiendo a los vecinos»
Durante su explicación, el intendente aseguró que, aun con restricciones presupuestarias, el municipio decidió mantener la prestación de los servicios esenciales.
Mencionó la continuidad de la recolección de residuos, el mantenimiento del alumbrado público, la asistencia social a familias vulnerables, el funcionamiento de los comedores y la atención a adultos mayores como prioridades que no podían interrumpirse.
En ese marco, sostuvo que el municipio optó por continuar ejecutando esas políticas aun cuando algunos ingresos proyectados finalmente no ingresaron durante el ejercicio fiscal.
El primer balance de 2026, según la gestión
Ayala afirmó que la situación comenzó a revertirse durante los primeros meses de 2026.
Según indicó, el primer balance presentado al Concejo Deliberante no solo permitió cubrir el déficit heredado del ejercicio anterior, sino también generar un resultado operativo positivo.
El intendente atribuyó esa recuperación al mantenimiento de los ingresos propios, principalmente la recaudación de tasas municipales, y a una administración que calificó como «ordenada» de los recursos públicos.
El bono y los aumentos salariales como respaldo de las cuentas
Uno de los argumentos utilizados por el jefe comunal para defender el estado de las finanzas municipales fue la posibilidad de otorgar mejoras salariales durante 2026.
Ayala sostuvo que tanto los incrementos en los haberes como el pago de un bono extraordinario al personal solo fueron posibles gracias al equilibrio alcanzado por la administración.
Del mismo modo, aseguró que la continuidad de las obras públicas financiadas con recursos municipales constituye otro indicador de la recuperación financiera.
Entre ellas mencionó la puesta en valor de plazas y distintos proyectos ejecutados mediante programas de financiamiento compartido con la Provincia, donde el municipio debe aportar parte de los fondos.
Críticas a la oposición por la memoria y balance
En otro tramo de la entrevista, Ayala cuestionó la postura de la oposición frente al tratamiento de la memoria y balance.
El intendente sostuvo que el Concejo Deliberante debe ejercer su función de control sobre las cuentas públicas, aunque consideró que parte de la oposición rechaza sistemáticamente esa documentación.
Según afirmó, desde hace aproximadamente diez años la memoria y balance no obtiene aprobación legislativa.
También planteó que la información necesaria para conocer el origen de los recursos municipales se encuentra contenida en los balances remitidos periódicamente al cuerpo legislativo.
Una discusión que excede los números
El debate por la memoria y balance suele convertirse en uno de los principales ejes de confrontación entre el Ejecutivo y la oposición, ya que no solo involucra aspectos contables, sino también interpretaciones sobre la gestión de los recursos públicos.
Mientras el oficialismo sostiene que logró recomponer las finanzas municipales y recuperar capacidad de inversión durante 2026, la discusión política continuará en el Concejo Deliberante, donde el tratamiento de las cuentas públicas vuelve a ubicarse en el centro del debate institucional.

