Cuando se acercan los tiempos políticos, los barrios se llenan de caminatas. Algunos salen a escuchar. Otros salen a hacerse escuchar. Jorge Villegas eligió la primera opción… y el diagnóstico que publicó fue cualquier cosa menos optimista.
«La gente no llega a fin de mes», asegura Villegas
«Hoy recorrí los barrios de La Punta y confirmé una realidad que ya no puede ocultarse.»
Así comienza el mensaje que difundió el referente de Todos Unidos, donde sostiene que en cada conversación con vecinos escuchó la misma preocupación: la angustia de no llegar a fin de mes.
Según Villegas, el poder adquisitivo se desploma, el trabajo escasea y la incertidumbre crece. Un combo que, asegura, ya dejó de ser una percepción aislada para convertirse en el denominador común de muchas familias puntanas.
Y si hay algo que la política aprendió hace años es que cuando la heladera empieza a hacer más ruido que los discursos, el humor social cambia de canal.
El 5% que, según Villegas, no mueve el amperímetro
El dirigente también apuntó contra la política salarial del Gobierno provincial.
Para él, los aumentos del 5% otorgados por la administración de Claudio Poggi «no alcanzan para aliviar una situación que se vuelve cada vez más difícil».
Una crítica que, dicho sea de paso, seguramente no sorprenderá a nadie: cuando la inflación corre una maratón, un aumento en cuotas suele sentirse más como una caminata recreativa.
La propaganda, otra vez en el centro de la escena
Villegas también cuestionó el destino de recursos públicos destinados —según afirmó— a campañas de difusión y contrataciones vinculadas a figuras del espectáculo.
Mientras tanto, enumera una larga lista de reclamos que, sostiene, siguen esperando respuesta: mejores salarios, salud, médicos, educación, seguridad, deporte y oportunidades para los jóvenes.
La vieja discusión vuelve a escena.
¿Más presupuesto para resolver problemas… o más presupuesto para explicar que los problemas ya están resueltos?
En política argentina esa pregunta lleva décadas sin encontrar una respuesta unánime.
«San Luis perdió el rumbo»
El dirigente afirma que cada vez son más los puntanos que sienten que la provincia perdió el rumbo y plantea un interrogante que, según él, se repite en los barrios:
«¿Hasta cuándo habrá que esperar para que se resuelvan los verdaderos problemas de la gente?»
No es una pregunta nueva.
Es, probablemente, una de las más utilizadas por oficialismos cuando eran oposición y por oposiciones cuando les toca ese rol.
La política cambia de lugar.
Las preguntas suelen permanecer.
El regreso de Adolfo al centro del discurso
Después del diagnóstico llegó la receta.
Villegas sostuvo que San Luis necesita recuperar el desarrollo, la producción y la esperanza, y volvió a señalar a Adolfo Rodríguez Saá como el dirigente que representa ese camino.
Según el referente de Todos Unidos, durante aquellos gobiernos hubo planificación, obras, empleo y oportunidades.
En definitiva, un mensaje que mira más hacia el pasado para construir una propuesta de futuro.
Porque en política la memoria nunca es casual.
Se recuerda lo que conviene recordar.
Y se olvida con la misma facilidad aquello que podría arruinar el relato.
Mientras Jorge Villegas asegura que en los barrios se habla de salarios, empleo y hospitales, el desafío para toda la dirigencia sigue siendo el mismo: demostrar que escuchan algo más que el eco de su propio espacio político. Porque los vecinos cambian de gobierno cuando sienten que nada cambia en su vida. Y esa encuesta no la hace ninguna consultora: la hace el cuarto oscuro.

