Trabajadores de ATE, jubilados y sindicatos denunciaron demoras en medicamentos, suspensión de prestaciones y un fuerte ajuste en el organismo nacional
La crisis en el PAMI sumó este jueves un nuevo capítulo en San Luis. Trabajadores nucleados en ATE, junto al Centro de Jubilados y Pensionados de ATE San Luis, otros sindicatos del organismo y Jubilados Autoconvocados, realizaron una panfleteada y un mate solidario para denunciar el deterioro de prestaciones y el impacto del ajuste sobre jubilados y trabajadores.
La protesta buscó visibilizar la situación que atraviesa el organismo en medio de crecientes reclamos por demoras en medicamentos, mayores trabas administrativas y suspensión de servicios esenciales.
“El PAMI es de los jubilados y jubiladas, no del ajuste”, expresaron durante la actividad.
La jornada estuvo marcada por fuertes críticas a las políticas implementadas por el gobierno nacional encabezado por Javier Milei. Según denunciaron los manifestantes, mientras el discurso oficial habla de terminar con “la casta”, el ajuste termina impactando directamente sobre sectores vulnerables y trabajadores estatales.
“Menos cobertura, más burocracia, demoras en medicamentos y abandono de quienes más necesitan del Estado”, señalaron.
Uno de los puntos centrales del reclamo tiene que ver con los recortes encubiertos que, según sostienen, afectan tanto la calidad de atención como las condiciones laborales dentro del organismo.
Desde ATE denunciaron que cada vez existen más dificultades para acceder a prestaciones básicas y tratamientos médicos, especialmente en adultos mayores con enfermedades crónicas.
Entre las principales denuncias expuestas durante la protesta aparecen:
- Medicamentos con menos cobertura.
- Demoras en autorizaciones.
- Más burocracia para acceder a prestaciones.
- Suspensión de servicios de odontología, óptica y audífonos.
- Retrasos en prótesis traumatológicas.
- Falta de respuestas para jubilados y trabajadores.
La situación genera preocupación creciente entre afiliados y familiares, sobre todo en un contexto económico donde muchos jubilados no pueden afrontar costos médicos particulares ni comprar medicamentos fuera de cobertura.
Además, los trabajadores advirtieron que el ajuste también golpea puertas adentro del organismo, afectando el funcionamiento cotidiano del PAMI y aumentando la presión laboral sobre el personal.
“Sin prestaciones y sin trabajadores, no hay PAMI”, remarcaron.
El reclamo se enmarca en una serie de protestas que distintos sectores sindicales vienen impulsando en rechazo a las políticas de recorte del gasto público implementadas por el Gobierno nacional.
En San Luis, el conflicto empieza a tomar mayor dimensión social debido a la alta demanda de atención médica y asistencia que hoy recae sobre el sistema público y organismos nacionales.
El malestar también refleja una preocupación más profunda: el temor de que el ajuste fiscal avance sobre áreas sensibles como salud y seguridad social.
“¡Basta de recortes! La salud no se ajusta”, fue una de las principales consignas repetidas durante la actividad.
La protesta dejó además una fuerte señal política y social. Los organizadores insistieron en que la defensa del PAMI no es solamente una discusión gremial, sino una causa colectiva vinculada al derecho a la salud y la protección de los adultos mayores.
“La defensa del PAMI es una causa de todos y todas”, afirmaron.
Mientras tanto, miles de jubilados siguen esperando respuestas concretas en medio de un escenario económico cada vez más complejo y con prestaciones que, según denuncian, llegan tarde o directamente ya no llegan.

