Adolfo Romero Alaniz responsabilizó a la conducción partidaria por la ruptura con Poggi y acusó al espacio de priorizar la candidatura de Adolfo Rodríguez Saá por encima de la gestión.
La crisis política dentro de Todos Unidos ya dejó de ser un rumor de pasillo. Ahora tiene nombres, responsables y acusaciones públicas. El exdirector provincial de Estadística y Censos, Adolfo Romero Alaniz, rompió el silencio y lanzó una de las críticas más duras contra la conducción del espacio que responde a Adolfo Rodríguez Saá.
A través de una extensa publicación en historias de Instagram, el exfuncionario responsabilizó directamente a sectores internos del partido por el deterioro de la relación política con el gobernador Claudio Poggi y por el quiebre que terminó con la salida de funcionarios ligados a ese espacio.
Pero además, dejó una frase demoledora: «Ustedes terminaron con la paciencia del gobernador».
El mensaje expone una fractura interna que ya parece irreversible. Y, al mismo tiempo, revela algo todavía más profundo: la pelea entre gestión y ambición política dentro de la convergencia oficialista.
Romero Alaniz comenzó defendiendo el acuerdo político que permitió a distintos sectores integrarse al gabinete provincial. En ese sentido, recordó que “el pueblo de San Luis votó por un cambio y no votó para volver al pasado”.
Sin embargo, sostuvo que con el paso del tiempo comenzaron “las famosas internas” y luego “las confabulaciones en contra del gobernador”. Según explicó, el conflicto escaló cuando desde Todos Unidos empezó a instalarse con fuerza la idea de impulsar una candidatura de Adolfo Rodríguez Saá para las elecciones de 2027.
“Todos Unidos siguió insistiendo con la idea de proponer a Adolfo como candidato a gobernador”, afirmó. Y agregó que mientras Poggi manifestaba públicamente su intención de buscar la reelección, dentro del espacio aparecían publicaciones y operaciones políticas que apuntaban en sentido contrario.
La acusación no es menor. Porque deja al descubierto una convivencia política cada vez más insostenible dentro del oficialismo provincial.
Además, Romero Alaniz marcó un momento específico como punto de quiebre: la llegada de Delfor Sergnese al Ministerio de Ciencia e Innovación en junio de 2025.
“A partir de ahí comienza a incrementarse los pedidos de que Adolfo tenía que ser el candidato a gobernador”, sostuvo. Según su mirada, la gestión quedó desplazada y “la injerencia política” pasó al primer plano.
En otras palabras, el exfuncionario plantea que el espacio dejó de gobernar para empezar a militar una candidatura.
Pero el mensaje también tiene una fuerte carga emocional y personal. Sobre todo cuando se refiere a los funcionarios desplazados tras la reestructuración impulsada por Poggi.
“Para varios que nos quedamos sin sustento económico (…) parece que se olvidaron que somos personas”, expresó.
Esa frase deja ver otra dimensión del conflicto: el malestar interno de quienes quedaron fuera del Gobierno y sienten que fueron arrastrados por decisiones políticas tomadas desde la conducción partidaria.
Además, Romero Alaniz defendió la decisión de Poggi de pedir la renuncia a todo el gabinete político y criticó duramente la reacción posterior de algunos dirigentes.
“Ningún dirigente hace un mea culpa, lo único que le sale es criticar al gobernador”, disparó.
El mensaje, además de exponer la crisis, funciona como una señal política hacia dentro de Todos Unidos. Porque cuestiona directamente el liderazgo partidario y hasta su capacidad de conducción.
“Deberían pensar seriamente en renunciar a sus cargos”, escribió. Y remató con una frase cargada de tensión política: «No se muerde la mano de quien te da de comer».
La publicación deja un escenario explosivo. Por un lado, un gobernador que avanza con recortes, eliminación de estructuras y pedidos de renuncia masivos. Por otro, un espacio aliado fracturado, con dirigentes que empiezan a acusarse públicamente por la ruptura de la convergencia.
Mientras tanto, la figura de Adolfo Rodríguez Saá vuelve a quedar en el centro de la escena. Pero esta vez no como articulador político, sino como el eje de una interna que amenaza con terminar de romper el oficialismo.
Y en política, cuando los cuestionamientos dejan de ser reservados y pasan a hacerse en redes sociales, la crisis ya entró en otra etapa.
A continuación, la declaración textual de Romero Alaniz en Instagram:
«Cuando los culpables miran para otro lado queriendo volver al pasado reciente.
Ser parte de una convergencia política es respetar acuerdos alcanzados entre las distintas fuerzas políticas que la integran. Me refiero a la convergencia cambia a San Luis. Hoy vivimos en una situación rara, un poco extraña, de ese gran acuerdo que permitió a los diferentes partidos integrar espacios de trabajo dentro del gabinete del gobernador Claudio Poggi, en aquel partido, Todos Unidos, participó y obtuvo un gran triunfo.
El pueblo de San Luis votó por un cambio y no votó para volver al pasado. Así se llegó a tener una participación importante en el gabinete. Logramos unificar funcionarios en el Ministerio de Ciencia e Innovación, en la Secretaría de Actividades Logísticas, en la dirección del hospital de Villa Mercedes, en el centro de alto rendimiento deportivo y en la Universidad Provincial de Oficios de Tilisarao. Todos Unidos confió esas tareas a los dirigentes que creía los más capaces e influyentes en la política provincial. Una actuación en la función pública que dejaba mucho que desear y objeto de muchas críticas.
El gobernador seguía respetando el acuerdo. Al poco tiempo comenzaron las famosas internas entre los dirigentes que ocupaban esos cargos y aparecían los primeros cambios de funcionarios. Parecía que se acomodaba la situación y aparecía un nuevo hecho que movía las estructuras del partido. Volvían a aparecer las renuncias y cambios de secretarios y ministros. Y así, sucesivamente, estando nuestro partido siempre en el ojo de la tormenta y todo tipo de rumores.
A pesar de todo esto, Todos Unidos siguió insistiendo con la idea de proponer a Adolfo como candidato a gobernador. A pesar de esto, empezaron a aparecer las confabulaciones en contra del gobernador, nuestro aliado en la convergencia y en la administración del gobierno. En todos los medios se decía que estábamos en la convergencia más firme que nunca, pero en paralelo salían publicaciones en donde se infería que Todos Unidos quería llevar a Adolfo como candidato a gobernador en el 2027, siendo el actual gobernador quien nos repetía en varias ocasiones que le gustaría ir por la reelección.
En junio de 2025, asume como ministro de Ciencia e Innovación el presidente de Todos Unidos, y a partir de ahí comienza a incrementarse los pedidos de que Adolfo tenía que ser el candidato a gobernador. Pasando de esta manera y con esta idea a un primer plano la injerencia política, y dejando de segundo plano la gestión.
Como consecuencia de esta inacción, se generó aparentemente el pedido de renuncia del ministro a principios del año 2026. Una vez que el gobernador informa la convocatoria para la reforma parcial de la Constitución, aparecen duras críticas a dicha convocatoria, tanto del presidente, ya fuera de la función pública, como demás miembros del partido.
Hasta aquí, en resumen, los acontecimientos que venían sucediendo con la gravedad de que algunos seguían siendo funcionarios. La desazón se vio en nuestras caras, porque no recibíamos de ninguno de estos dirigentes palabras de aliento, de esperanza o acompañamiento alguno. Para varios que nos quedamos sin sustento económico, que trabajamos con mucho esfuerzo y dedicación para hacer nuestra tarea lo mejor posible, porque no somos un cargo político, sino que, lamentablemente, parece que se olvidaron que somos personas.
El día lunes, el gobernador toma la decisión de solicitarle la renuncia a todo el gabinete, y hoy miércoles confirma la aceptación de renuncias presentadas por todos los funcionarios del Ministerio de Ciencia e Innovación. Por supuesto que los dirigentes antes mencionados multiplicaron sus críticas, escudándose en declaraciones personales, no como integrantes de Todos Unidos. Ningún dirigente hace un mea culpa, lo único que le sale es criticar al gobernador.
La sociedad decidió un cambio al cual nosotros, desde Todos Unidos, acompañamos. Ese llamado, esas palabras que hacen falta en ese momento difícil, no llegaron, como si no les importara la situación particular de cada uno.
Siempre nos recordaban que los cargos son del partido, como si cada uno de nosotros no tuviera mérito para estar donde estábamos. Deberían pensar seriamente en renunciar a sus cargos, ya que está a la vista que no han tenido la capacidad de dirigir a buen puerto los destinos de Todos Unidos en la convergencia. No les llame la atención esto que estoy diciendo ahora, porque ante el primer intento de entorpecer la convergencia por parte de ustedes, se los avisé. No se muerde la mano de quien te da de comer.
Estoy convencido que son los responsables de esta situación, es que nos encontramos muchos afiliados y dirigentes de Todos Unidos pagando hoy los platos rotos de esas apetencias, pero hoy insisten en juntarse con el pasado reciente.
Ustedes son los responsables de lo que está sucediendo con Todos Unidos. Ustedes son los responsables de que los funcionarios que trabajábamos en el gobierno hoy estemos sin trabajo. Duele y mucho esta actitud, tener dirigentes que por personalismos desmedidos todavía creen que pueden entorpecer los procesos de acuerdos políticos que firmaron con el voto unánime de los miembros integrantes del consejo provincial de seguir con la convergencia.
Les pedí que reúnan orgánicamente al partido, si se tomaba la decisión de dejar la convergencia, informarle esto al señor gobernador, presentándole la renuncia a todos los cargos que teníamos en el gobierno. No escucharon, haciendo parecer que hoy el malo de la película es el gobernador.
Son ustedes los únicos culpables de esto. Ustedes terminaron con la paciencia del gobernador”.

