Causa Cuadernos Rovella cambio su declaración: giro en el testimonio ante el Tribunal

Causa Cuadernos, sumó un nuevo capítulo este martes con la exposición del empresario Mario Ludovico Rovella ante el Tribunal Oral Federal 7. En una intervención breve pero contundente, el titular de la constructora Rovella Carranza SA negó de manera categórica haber realizado pagos ilegales y aseguró que su confesión anterior estuvo condicionada por presiones.

“Quiero negar de manera rotunda los hechos que se me atribuyen”, afirmó al inicio de su declaración indagatoria. La frase no fue aislada: marcó el tono de toda su exposición.

Rovella sostuvo que nunca entregó dinero al financista Ernesto Clarens, figura central en la investigación por presuntos sobornos vinculados a la obra pública durante gobiernos kirchneristas. Y fue más allá: aseguró que esos pagos “nunca existieron”.

El punto más delicado de su declaración fue la explicación sobre su cambio de postura. En marzo de 2019, durante la etapa de instrucción a cargo del entonces juez Claudio Bonadio, Rovella había admitido hechos que ahora niega.

La justificación apunta directamente al contexto en el que declaró.

Según relató, se encontraba bajo una “situación de coacción psicológica” y entendió que, de no reconocer los hechos, sería detenido. “Se me hizo saber que si no declaraba en ese sentido, sería privado de mi libertad”, sostuvo.

La afirmación introduce un elemento sensible en el proceso: la validez de las declaraciones obtenidas en esa etapa.

Para reforzar su planteo, Rovella aportó un dato que busca darle consistencia a su versión. Aseguró que un día antes de su indagatoria, el 28 de febrero de 2019, dejó asentado en una escribanía de la Ciudad de Buenos Aires un documento donde anticipaba que declararía algo que no era cierto.

Según explicó, ese material ya fue incorporado al expediente y forma parte de la prueba que ahora respalda su retractación.

“Quiero ser absolutamente claro: el dinero que se me atribuye haber entregado nunca existió”, insistió ante los jueces.

El caso de Rovella no es aislado. En las últimas audiencias, otros empresarios también se desdijeron de sus declaraciones previas, en un movimiento que empieza a configurar un patrón dentro del juicio oral.

Todos coinciden en un punto: las confesiones realizadas durante la investigación no estuvieron bajo juramento de verdad, ya que se trataba de actos de defensa. Esa condición legal abre un margen para retractaciones, aunque no elimina el impacto político y judicial de esos cambios de versión.

En su exposición, Rovella también cuestionó el contenido aportado por Ernesto Clarens, quien en su rol de “arrepentido” presentó listados con empresarios que habrían pagado sobornos para agilizar pagos de obra pública.

El empresario rechazó de plano su inclusión en esos registros y negó haber participado en cualquier circuito de pagos ilegales.

La disputa por la credibilidad de los testimonios aparece, así, como uno de los ejes centrales del juicio.

El expediente de los cuadernos no es un caso judicial más. Desde su origen, tuvo una fuerte repercusión política, con implicancias sobre exfuncionarios y empresarios vinculados a la obra pública.

Cada declaración, cada retractación, reconfigura el escenario.

En ese contexto, la juicio cuadernos Rovella declaración no solo suma un testimonio, sino que reabre interrogantes sobre cómo se construyeron las pruebas durante la etapa de instrucción y qué peso tendrán ahora en el juicio oral.

Por lo pronto, Rovella eligió una estrategia clara: negar todo y cuestionar el origen de su propia confesión.

El proceso sigue. Y las definiciones, por ahora, están lejos de cerrarse.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Este artículo fue realizado por periodistas profesionales y cuenta con un autor responsable. Agradecemos su interés en compartirlo, pero le solicitamos que lo hagas desde el link original: Copyright Ⓒ ALFILO