El gobernador puntano pidió a los senadores nacionales que rechacen el proyecto impulsado por Javier Milei que podría dejar a más de 100 mil hogares sin subsidio al gas.
El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, salió con dureza a cuestionar la media sanción que obtuvo en la Cámara de Diputados el proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei para modificar el régimen de subsidios al gas por “Zona Fría”.
La iniciativa, aprobada este miércoles con 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones, propone reducir el alcance geográfico del beneficio y limitar los descuentos únicamente a regiones consideradas de frío extremo, como la Patagonia, Malargüe y la Puna.
Si el proyecto obtiene sanción definitiva en el Senado, provincias como San Luis quedarían excluidas del esquema general de subsidios energéticos, una situación que podría impactar directamente en miles de usuarios durante el invierno.
Frente a ese escenario, Poggi utilizó sus redes sociales para expresar preocupación por el efecto económico que la medida tendría sobre las familias puntanas y lanzó un mensaje directo hacia los representantes provinciales en la Cámara alta.
Esta media sanción de la Cámara de Diputados de la Nación eliminando la calificación de zona fría para San Luis afecta directamente el bolsillo de miles de familias Sanluiseñas. Espero que, ahora que pasa al Senado, nuestros Senadores de San Luis, NO acompañen este proyecto.…
— Claudio Javier Poggi (@claudiojpoggi) May 21, 2026
“Esta media sanción de la Cámara de Diputados de la Nación eliminando la calificación de zona fría para San Luis afecta directamente el bolsillo de miles de familias sanluiseñas”, escribió el mandatario.
Pero el gobernador fue más allá y pidió públicamente que los senadores nacionales por San Luis no acompañen el proyecto del oficialismo nacional cuando llegue al Senado.
“Espero que, ahora que pasa al Senado, nuestros senadores de San Luis NO acompañen este proyecto. Perjudica a San Luis”, sostuvo.
El posicionamiento de Poggi profundiza el debate político alrededor de una de las medidas más sensibles del plan de ajuste impulsado por la Casa Rosada: la reducción de subsidios energéticos.
La discusión ya había generado tensión en San Luis luego de que los diputados nacionales Mónica Becerra y Carlos Almena acompañaran el proyecto oficialista en Diputados.
En contrapartida, los legisladores Jorge Fernández, Ernesto Alí y Claudio Álvarez votaron en contra de la iniciativa y advirtieron sobre el impacto económico que podría provocar la quita del beneficio.
Según estimaciones oficiales, más de 100 mil hogares de San Luis podrían verse afectados por la eliminación o reducción del subsidio al gas, con posibles aumentos en las tarifas durante los meses de mayor consumo.
El régimen de Zona Fría había sido ampliado en años anteriores para incluir a provincias y regiones donde las bajas temperaturas generan un incremento significativo en el consumo energético doméstico. Ahora, el Gobierno nacional busca restringir ese alcance bajo el argumento de ordenar el sistema de subsidios y focalizar la asistencia únicamente en sectores y zonas consideradas prioritarias.
Sin embargo, la decisión abrió un nuevo frente político y social en distintas provincias del interior, donde gobernadores, dirigentes opositores y usuarios cuestionan el impacto que tendría la medida sobre la economía familiar.
En San Luis, el tema ya se convirtió en una disputa de alto voltaje político. Mientras el oficialismo libertario defiende la necesidad de reducir el gasto estatal, desde sectores provinciales advierten que el ajuste podría traducirse en boletas más caras para miles de familias que hoy dependen del subsidio para afrontar el invierno.
La batalla ahora se trasladará al Senado, donde el Gobierno nacional intentará conseguir la aprobación definitiva de un proyecto que promete seguir generando resistencia en varias provincias.
Con el frío acercándose y la presión sobre las tarifas creciendo, la discusión por la Zona Fría dejó de ser un debate técnico para transformarse en un conflicto político directo entre el ajuste nacional y el bolsillo de los argentinos.

