Amado Neme impulsa un acto por la unidad del peronismo y deja señales fuertes: críticas a Poggi, defensa de Adolfo y rechazo a la reforma constitucional
El peronismo de San Luis vuelve a moverse. Y no lo hace en silencio. Por el contrario, lo hace con un gesto cargado de simbolismo político: un locro. Sí, un locro. Pero no cualquiera. El dirigente de Todos Unidos, Amado Neme, confirmó que organiza un encuentro el próximo 24 de mayo en Toro Negro “por la unidad del peronismo”. Sin embargo, detrás del evento gastronómico asoma algo mucho más profundo: la posibilidad concreta de un reencuentro entre Adolfo y Alberto Rodríguez Saá.
En ese contexto, Neme fue claro: «Obvio que lo vamos a invitar (a Alberto) y a todos los que quieran participar». La frase no es menor. Por un lado, abre la puerta a una foto política impensada hace algunos años. Por otro, marca una estrategia: reconstruir el diálogo en un peronismo fragmentado.
Además, el dirigente explicó que la organización surge junto a «un grupo de compañeros». Y agregó: «Lógicamente que estoy hablando con todos los dirigentes de todos los sectores del peronismo, para volver a dialogar, volver a ser un termómetro de la realidad y ver cómo queremos construir el futuro». Es decir, no se trata solo de un evento. Se trata de reposicionar al espacio.
Ahora bien, el trasfondo político es evidente. Desde comienzos de año circulan versiones sobre un posible acercamiento entre los hermanos Rodríguez Saá. Estas versiones crecieron en paralelo a las tensiones entre Todos Unidos y el gobierno provincial de Claudio Poggi, pese a integrar formalmente una coalición.
En esa línea, Neme no dejó dudas sobre el liderazgo que impulsa: «Queremos que sea el candidato, él decidirá en su momento qué hacer. Y yo quiero a todo el peronismo unido». El mensaje apunta directo a 2027. Pero también responde a quienes, según el dirigente, buscan retirarlo del escenario político: «Muchos dirigentes y muchos periodistas hace tiempo que lo quieren jubilar a Adolfo; no es la opinión de la gente humilde, del pueblo; pero no lo lograron y no lo van a lograr».
Sin embargo, el discurso no se agota en la interna. También hay un fuerte cuestionamiento al oficialismo. Neme fue contundente: «Soy crítico frente a la realidad política y socioeconómica que vive la provincia. Entiendo que es un gobierno sin rumbo, sin horizonte, no tiene un proyecto».
A partir de ahí, planteó una mirada condicionada sobre el ajuste: «Si es para aumentar los sueldos, estoy totalmente de acuerdo; pero si es para comprar más bicicletas TuBi, digo no, bajo ningún concepto». La crítica no solo apunta al destino del gasto, sino también a las prioridades del gobierno.
Del mismo modo, cuestionó los tiempos de gestión: «Lo tendría que haber hecho el primer día que asumió, no a los dos años», dijo sobre los anuncios económicos recientes. En otras palabras, pone en discusión la capacidad de reacción del Ejecutivo.
Por otro lado, el dirigente también marcó posición frente a la reforma constitucional. Y lo hizo sin rodeos: «Hacer una Reforma Constitucional por ambiciones personales es desacertada por lo que se está viviendo. ¿Es necesario reformar la Constitución o es necesario que se cumpla la Constitución literalmente como está?».
En consecuencia, criticó la decisión de fijar la elección de convencionales para 2027. Según Neme, esto contradice una lógica de ahorro político: «Nosotros pregonamos elección única nacional, provincial y municipal. Si estamos en una crisis, el pueblo no quiere ir a votar tres veces el año que viene. Tenemos que tener un criterio de economicidad política frente a la realidad que se está viviendo».
Finalmente, también respondió al discurso oficial que invita a “no volver al pasado”. Su respuesta fue directa y cargada de intención política: «Me encantaría volver al pasado, a las 63 mil viviendas, al San Luis exitoso».
Así, entre un locro y una estrategia, el peronismo puntano empieza a recalcular. La pregunta ya no es si habrá unidad, sino hasta dónde puede llegar.

