Rocío Roldán rechazó el Presupuesto 2027, pero el debate dejó una pregunta: ¿dónde estuvo el trabajo legislativo?

La concejal del PJ cuestionó las previsiones de obras, los montos asignados y la administración de los recursos municipales. Sin embargo, su intervención volvió a poner sobre la mesa una discusión de fondo: si la oposición se limita a señalar errores o también está dispuesta a construir alternativas para La Punta.

El tratamiento del Presupuesto Municipal 2027 en el Concejo Deliberante de La Punta dejó en evidencia las diferencias entre quienes consideran necesario avanzar con una planificación para el próximo año y quienes optaron por rechazarla. Entre estos últimos estuvo la concejal Rocío Roldán, del Partido Justicialista, quien cuestionó duramente el proyecto y llegó a calificar el despacho de una «vergüenza».

Roldán puso el foco en la falta de detalles sobre determinadas obras, las proyecciones de ingresos, los movimientos de partidas presupuestarias y los recursos destinados a distintas áreas municipales. También cuestionó los montos previstos para el acceso a la ciudad por la Ruta Nacional 146 y reclamó precisiones sobre su ejecución.

Sus planteos merecen ser parte del debate público. Pero hay una diferencia entre señalar observaciones y convertir cada discusión presupuestaria en una razón para votar en contra. La tarea legislativa no termina en enumerar dudas: también exige estudiar, discutir y contribuir a encontrar soluciones para los problemas concretos de los vecinos.

Mucha crítica, ¿y las alternativas?

Durante su intervención, Roldán insistió en que el presupuesto no brindaba suficientes explicaciones sobre algunas partidas y obras. Sin embargo, el debate político también deja una pregunta necesaria: ¿qué modificaciones concretas propuso para mejorar el proyecto y garantizar que esas iniciativas pudieran llevarse adelante?

Porque si el presupuesto necesita correcciones, el trabajo legislativo consiste precisamente en discutirlas, plantearlas y buscar alternativas. Rechazar una herramienta de planificación puede ser una decisión legítima, pero no reemplaza la obligación de explicar qué camino se propone en su lugar.

La ironía es que, mientras se cuestiona la falta de previsibilidad, la discusión corre el riesgo de quedarse en el rechazo sin ofrecer una salida concreta. Y los vecinos no necesitan solamente concejales que expliquen por qué algo está mal; también necesitan representantes que trabajen para que las cosas se hagan mejor.

La oposición también tiene responsabilidades

Roldán cuestionó la asignación de recursos, los gastos previstos y la falta de especificaciones en determinados rubros. Son observaciones que deben contrastarse con la documentación presupuestaria y las respuestas de los funcionarios responsables.

Pero tampoco alcanza con instalar sospechas o cuestionar cada partida desde la tribuna legislativa. Si existen errores técnicos, deben identificarse con precisión. Si una obra necesita mayores explicaciones, corresponde exigirlas. Y si hay prioridades que deberían modificarse, el Concejo es el ámbito para discutir cómo hacerlo.

La oposición tiene derecho a controlar y disentir. Lo que no puede hacer es confundir el control con la negativa sistemática ni pretender que votar en contra, por sí solo, constituya una propuesta de gobierno.

Un voto negativo y una responsabilidad que continúa

Finalmente, el Presupuesto Municipal 2027 fue aprobado por cuatro votos afirmativos y tres negativos. Roldán integró el grupo que rechazó la iniciativa junto con Martín Bastías y Fernando Orozco.

La votación dejó una diferencia política clara, pero también una responsabilidad compartida: quienes acompañaron el presupuesto deberán responder por su ejecución, mientras que quienes lo rechazaron tendrán que explicar qué alternativas impulsan para atender las necesidades de la ciudad.

Porque gobernar exige planificar, controlar exige argumentos y legislar exige trabajar. En La Punta, los vecinos necesitan resultados, no una competencia para ver quién acumula más críticas en una sesión.

Y hay una pregunta que la política local no debería esquivar: ¿se está legislando para resolver los problemas de los vecinos o simplemente para dejar constancia de quién votó en contra?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Este artículo fue realizado por periodistas profesionales y cuenta con un autor responsable. Agradecemos su interés en compartirlo, pero le solicitamos que lo hagas desde el link original: Copyright Ⓒ ALFILO